Visitarb Madrid

Baños verdes

Los baños verdes de Visitarb invitan a un caminar saludable

Caminar es la primera cosa que un niño quiere hacer y la última que una persona mayor desea renunciar. Caminar es el ejercicio que no necesita tener gimnasio. Es la prescripción sin medicina, el control de peso sin dieta, y el cosmético que no puede encontrarse en una farmacia. Es el tranquilizante sin pastillas, la terapia sin un psicoanalista, y el ocio que no cuesta un céntimo. Y además, no contamina, consume pocos recursos naturales y es altamente eficiente. Caminar es conveniente, no necesita equipamiento especial, es auto-regulable e intrínsecamente seguro. Caminar es tan natural como respirar” John Butcher, Fundador del Walk21, 1999

El caminar es una apertura al mundo. Restituye en el hombre el feliz sentimiento de su existencia. Lo sumerge en una forma activa de meditación que requiere una sensorialidad plena…Caminar es vivir el cuerpo, provisional o indefinidamente. Recurrir al bosque, a las rutas o a los senderos, no nos exime de nuestra responsabilidad, cada vez mayor, con los desórdenes del mundo, pero nos permite recobrar el aliento, aguzar los sentidos, renovar la curiosidad. El caminar es a menudo un rodeo para reencontrarse con uno mismo”. David Le Breton en “Elogio del caminar”

Entre las ventajas de la marcha bípeda de los humanos, están la posibilidad de disponer de las dos manos, con las que podemos coger, acariciar, transportar mercancías u objetos, protegernos, huir o amenazar … dependiendo de las personales necesidades, caprichos, creencias o valores que alberguemos. Nadie dudará que andar es un instrumento de libertad, y si no que se lo pregunten a los bebés de 14 meses.

Pero aquí nos interesa el “caminar”, como actividad física, para resaltar que como tal protege la salud y previene o ayuda a que nos recuperemos de diversas enfermedades, de manera especial de aquellas que la OMS denomina “crónico-degenerativas”, muchas de las cuales no se “curan”, pero si se pueden prevenir y cuidar.

Esto significa que el sencillo “andar” contribuye a la prolongación de la vida y a mejorar su calidad gracias a los beneficios fisiológicos, psicológicos y sociales que genera.
Si no fuera porque resulta algo macabro diría que más del 60% de las muertes que se producen en el mundo se deben a enfermedades no transmitidas (ENT) especialmente enfermedades cardiovasculares, diabetes y enfermedades respiratorias crónicas.

Además, tal como refieren los índices (1) “La evolución de algunos de los principales trastornos crónicos y factores de riesgo muestra una tendencia ascendente. La hipertensión arterial, el colesterol elevado y la diabetes, todos ellos factores de riesgo cardiovascular, continúan su tendencia ascendente. Desde 1993, el porcentaje de población que padece hipertensión ha pasado del 11,2% al 18,5%; diabetes del 4,1% al 7,0% y colesterol elevado del 8,2% al 16,4%. (1) Además, recientemente ha cambiado el enfoque hacia el sobrepeso y la obesidad y la Estrategia NAOS para la Nutrición, la Actividad Física y la Prevención de la Obesidad (2005) pone al mismo nivel de importancia la actividad física y la alimentación saludable. (2)

Lo bueno es que “un alto porcentaje de estas ENT puede prevenirse mediante la reducción de sus cuatro factores de riesgo comportamentales más importantes: el sedentarismo, el tabaquismo, el uso nocivo del alcohol y las dietas malsanas” ( ).

Habréis caído en la cuenta de que en primer lugar se ha citado el “sedentarismo”, comportamiento antagónico del andar y cuya frecuencia en España es alarmante: “Cuatro de cada 10 personas (41,3%) se declara sedentaria (no realiza actividad física alguna en su tiempo libre), uno de cada tres hombres (35,9%) y casi una de cada dos mujeres (46,6%). España es actualmente el país de la UE con el mayor porcentaje de población adulta sedentaria”.

“La condición humana ha devenido condición sentada o inmóvil, ayudada por un sinnúmero de prótesis… El cuerpo es un resto sobrante contra el que choca la modernidad y que se nos hace todavía más difícil de asumir a medida que se restringe el conjunto de sus actividades en el entorno… “ afirma David le Breton

El sedentarismo, fenómeno que va en aumento en todas las regiones del mundo, es un factor de riesgo de primer orden de patología cardiovascular. En este sentido es curioso que aumente entre los ciudadanos la preocupación por la dieta sana y sobre la ingesta de calorías y se le dé muy poca importancia a la cantidad de energía gastada a través de la actividad física, a pesar de lo relacionados que están ambos aspectos. Como si fuese más fácil combatir la gula que la pereza, (4) más asequible controlar la dieta que el número de horas ante la pantalla.

Es habitual que las calculadoras empleadas en el biofeedback nos informen de las calorías que consumimos utilizando la fórmula de multiplicar el peso de la persona por los minutos de recorrido y por un coeficiente que depende de la velocidad de la marcha. Por ejemplo, “ una persona adulta de peso medio caminando durante una hora al ritmo de 4,5 km/h quema entre 175 y 280 Kcal, por encima de su consumo basal o sedentario, lo que indica que si se convierte en una actividad cotidiana (media hora para ir y media hora para volver del trabajo o de otras actividades) le supondrá un consumo semanal de entre 1200 y 2000 Kcal.” (5)

El paseo en llano viene a representar una exigencia energética tres veces superior a la del estado de reposo (3 METS) , mientras que caminar algo más rápido, por ejemplo, al estilo de lo que suele ser habitual para ir al trabajo, puede suponer multiplicar por 4 el consumo energético del reposo (4 METS) (6).

Si nos preguntarnos cuál es la actividad física recomendable o suficiente para combatir el sedentarismo podremos encontrar una orientación en la Declaración de Consenso de Quebec sobre Actividad Física, Salud y Bienestar (1995) y que a modo indicativo indica lo siguiente:
“Una activiad física debe ser algo más que una carga habitual, requerir un consumo mínimo de 700 kcal/semana y realizarse con regularidad, si es posible diariamente. En la práctica, un ejercicio rítmico continuado como andar a paso ligero durante 20-30 minutos al día sería suficiente para cumplir estos requisitos en la mayoría de los adultos”

Cualquiera de los itinerarios botánicos llevados a cabo por Visitarb requieren un tiempo mínimo de dos horas y media para caminar entre 4 y 6 kilómetros que constituyen su recorrido. Si se realizan al menos dos veces en semana, supondrían unos 300 minutos adicionales de paseo liviano (3 METS) que incrementarían la actividad física básica.

En otro momento nos referiremos a los objetivos intelectuales, afectivos o de enriquecimiento personal que pueden motivarnos a realizar recorridos botánicos por los parques y jardines. Aquí nos limitaremos a repasar algunos beneficios directos e indirectos que se derivan de la actividad física, ya que el simple “caminar”:

• Reduce el riesgo de muerte por enfermedad cardiovascular en general y por enfermedad cardíaca coronaria en particular.
• Previene o retrasa el aumento de la tensión arterial y del colesterol, y reduce la presión arterial en las personas con hipertensión.
• Mejora la capacidad cardiorrespiratoria
• Reduce el riesgo de desarrollar diabetes tipo II en un 30-40 por ciento; y lo mismo ocurre con el llamado síndrome metabólico (una combinación de factores de riesgo que puede conducir a la diabetes).
• Afecta favorablemente a la distribución de la grasa en el cuerpo mejorando el índice de masa corporal (IMC) y porcentaje de grasa en el cuerpo.
• Disminuye el riesgo de fracturas de cadera o vértebras
• Es beneficioso para las personas con artritis.
• Reduce el riesgo de depresión y de declive cognitivo tanto en adultos jóvenes como mayores.
• Reduce el riesgo de sufrir demencia.
• Reduce la tasa de mortalidad respecto de las personas sedentarias.
• Ofrece oportunidades de interacción y encuentro social, lo que es un factor significativo para la mejora de la salud y el bienestar mentales.

En definitiva, la actividad física como es el caminar previene de numerosas enfermedades, mejora la calidad de vida en los aspectos relacionados con la salud, y aumenta el bienestar psicológico.

Como consecuencia de todo lo dicho Visitarb Madrid firma la Carta internacional del caminar, (7) suscribiendo todos sus principios y acciones y en especial el punto 8 referido a “desarrollar una cultura del caminar” en el que se expresa el deseo de que “Las comunidades tengan derecho a una información accesible, actualizada y de buena calidad, de dónde se puede caminar y de la calidad de dicha experiencia. A las personas se les debe dar la oportunidad de celebrar y disfrutar del andar como una parte habitual de su vida social, política y cultural.”

Para ello Visitarb ofrece la experiencia, metodología y contenidos de sus paseos botánicos por los jardines y zonas verdes de Madrid como una actividad motivadora del caminar y como una forma creativa de responder a las necesidades personales de estimulación intelectual, salud y disfrute de la belleza natural.

El que nuestros pies no tengan raíces, sino que por el contrario nos sirvan para movernos, puede que sea el único aspecto que los árboles envidien de nosotros cuando paseamos para contemplarles.


(1) Encuesta Nacional de Salud 2011-2012, elaborada por el Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad del Gobierno de España, presentada durante el mes de marzo de 2013.
(2) Activamadrid_documento salud-web.pdf
(3) 1995 Obesity in Britain: gluttony or sloth? (Obesidad en Gran Bretaña: ¿Gula o pereza?)
(4) Página web de Madrid Salud, subpágina titulada “Caminar es Saludable”
(5) La formula empleada es cantidad de calorías aproximadas quemadas = 0,029 x (peso corporal en kg) x 2,2 x total de minutos practicados.
(6) Un MET significa equivalente metabólico. Un MET es igual al número de calorías que un cuerpo consume mientras está en reposo. Los METS se incrementan según la intensidad de la acción.
(7) Carta internacional del caminar , visión, principios y actividades

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